Gerdau anuncia la evolución de su estructura de gobernanza corporativa, que pasa a ser formada por los nuevos Consejo de Administración y Comité Ejecutivo, el cual es responsable por la gestión de las cinco operaciones siderúrgicas del Grupo. Tres miembros externos han pasado a integrar el Consejo de Administración, ampliando las prácticas de transparencia.

   La fusión de las operaciones en Canadá y Estados Unidos con la siderúrgica Co-Steel resulta en una nueva empresa: Gerdau AmeriSteel Corporation, con activos de US$ 1,6 mil millón y una capacidad de producción de 6,6 millones de toneladas métricas de acero bruto, destinadas a atender al mercado de Norteamérica.

   Facturación total del Grupo evoluciona un 57,5% y llega a R$ 11,1 mil millones.

   Participación en la siderúrgica Açominas, situada en Ouro Branco (MG), crece al 78,9% del capital social y garantiza la mayoría calificada en el acuerdo de accionistas. En 2002, la usina pasó a operar a un ritmo de 3 millones de toneladas anuales de acero líquido, con la recuperación de los regeneradores del alto-horno, y amplió su línea de productos con el lanzamiento de los perfiles estructurales laminados de alas paralelas. En este mismo período, Açominas cerró el ejercicio con una utilidad neta por el tercer año consecutivo, un hecho inédito desde el comienzo de sus operaciones, en 1986.

   Inversiones del Grupo en ampliación, actualización tecnológica y participaciones societarias llegan a los US$ 463,8 millones.

   Estrategia de agregar valor a los productos destinados a la construcción civil está reforzada en la expansión del servicio de corte y doblado de acero en Brasil, en Chile y en Uruguay.

   Entrada en Latibex, índice de empresas latinoamericanas de la Bolsa de Valores de Madrid, aumenta visibilidad junto al mercado de capitales europeo.

   Gerdau extiende el tag along para los accionistas minoritarios tenedores de acciones ordinarias y preferenciales. En una eventual enajenación del control de la compañía, tienen el derecho de recibir el 100% del importe pagado a los controladores. El beneficio es, en porcentaje, superior a lo dispuesto en la Ley de Sociedades Anónimas, que establece el pago del 80% del valor destinado a los controladores solamente a los accionistas ordinarios.